El Gobierno busca frenar el aumento de los combustibles

not_920458_07_172716_m
El ministro de Energía, José Aranguren, recibió a representantes de las principales petroleras para analizar la situación en el sector de los combustibles, frente a las turbulencias internas que marcó el salto del dólar y frente al avance del precio del crudo Brent por encima de los u$s 75 el barril. Según pudo saber, el Gobierno busca frenar, o al menos moderar, la presión de las compañías petroleras que quieren actualizar el precio de los combustibles.

“A todos nos conviene bajar las expectativas inflacionarias”, fue el argumento que se utilizó para intentar llegar a un acuerdo de partes, aseguraron en la Casa Rosada. La propuesta oficial busca que las empresas acepten recuperar en los próximos seis meses el aumento que no se aplicaría en este mes, ya que, como lo supone el Gobierno, la inflación iniciará un camino descendente.

El Estado le hizo saber este mismo planteo a YPF pero a diferencia del pasado la voz oficial en el directorio no es cumplimiento obligatorio, sin embargo, esta recomendación seguramente será tenida en cuenta.

También está en estudio una baja de un porcentaje de los impuestos, se está pensando que la ayuda estatal podría evitar una suba del 2,5%. Ese aporte surgiría de dos impuestos, uno es el impuesto a los combustibles y otro al impuesto al Dióxido de Carbono.

El presidente de la Asociación de estaciones de Servicios Independientes, Manuel García, reveló que las compañías dejaron trascender que esta semana se aplicaría un aumento de entre el 6 y el 10%.

García sostuvo que el precio de los combustibles “valen el doble que en Estados Unidos, donde el precio de la nafta cuesta 60 centavos de dólar y en la Argentina vale 1,50 de dólar”.

Explicó que “la comparación con Chile y Uruguay, de que en la Argentina el precio es más barato que en Chile, Uruguay y Paraguay, no es válida, porque no son países productores y tienen que importar casi todo lo que consumen”.

En la reunión que mantuvo el ministro Aranguren con las petroleras se analizaron alternativas para no trasladar a precios la reciente devaluación de casi el 9%. Las petroleras le plantearon a Aranguren que se permita una recomposición más tenue de la suba del tipo de cambio, para al menos cubrir el alza de costos.

Este año hubo ajustes en los combustibles en enero, febrero y abril y las petroleras fundamentaron los ajustes en la devaluación del peso y un mayor costo del petróleo crudo.